La escalada del conflicto en Medio Oriente, que ya cumple tres semanas, ha generado un entorno de alta volatilidad en los mercados financieros globales, de acuerdo con la “Perspectiva Semanal” Banorte correspondiente a la semana del 23 al 27 de marzo de 2026, cuyo equipo de análisis económico y de mercados advierte que el cierre del Estrecho de Ormuz y las afectaciones a instalaciones energéticas han impulsado el precio del Brent por encima de los 100 dólares por barril —su nivel más alto desde 2022—, junto con alzas en gas natural, gasolinas y fertilizantes.

Esta disrupción en las cadenas de suministro y el riesgo de un choque energético más persistente han provocado una recalibración de las expectativas de tasas de interés tanto en economías desarrolladas como emergentes. “La evolución de los mercados dependerá de si las autoridades monetarias consideran el fenómeno transitorio o el inicio de un estado más persistente”, señala la “Carta al Inversionista” firmada por Alejandro Padilla Santana, Director General Adjunto de Análisis Económico y Financiero de Banorte.
Ante este panorama, Banorte modificó su previsión para la decisión de política monetaria de Banxico del próximo jueves 26 de marzo: ahora espera que la tasa de referencia se mantenga sin cambios en 7.00%, cuando anteriormente anticipaba un recorte de 25 puntos base. El mercado, que hace unas semanas descontaba casi por completo un recorte, ahora solo le asigna alrededor del 12% de probabilidad. No obstante, el banco mantiene su pronóstico de una tasa terminal de 6.50% para el cierre de 2026.

Actividad económica bajo presión
La incertidumbre geopolítica llega en un momento en que la inflación en México muestra desafíos, particularmente en sus componentes no subyacentes. Banorte estima que la inflación general de la primera quincena de marzo se ubicará en 4.69% anual (frente al consenso de 4.30%), mientras que la subyacente cerraría en 4.50%.
En cuanto a la actividad económica, las proyecciones para México reflejan un crecimiento moderado: 1.0% para todo 2026, tras un 0.6% esperado en 2025. El consumo privado avanzaría 1.0% y la inversión fija apenas 0.5%. El desempleo se ubicaría en torno al 2.9%.
A nivel internacional se prevé un crecimiento del PIB de Estados Unidos de 1.9% en 2026, con la tasa de fondos federales de la Fed bajando hasta 3.00% y una inflación promedio de 2.7%.
Cautela en mercados financieros
En el frente cambiario, se proyecta un tipo de cambio USD/MXN de 18.10 para finales de 2026, mientras que el IPC de la Bolsa Mexicana de Valores podría cerrar el año en 73,500 puntos. En renta fija, las tasas de Cetes y TIIE se mantendrían elevadas en promedio durante el año.
La estrategia de mercados de Banorte recomienda mantener una postura defensiva en equities ante el retroceso de los mercados por el conflicto y las trayectorias de tasas. En deuda corporativa, se esperan emisiones por alrededor de 15,500 millones de pesos esta semana.

El documento enfatiza que el contexto sigue siendo “altamente fluido y sensible a titulares”, por lo que exige agilidad en la evaluación de riesgos inflacionarios y su posible impacto en el crecimiento.
La “Perspectiva Semanal” de Banorte permite evidenciar cómo los eventos geopolíticos lejanos pueden alterar rápidamente el panorama económico y financiero de México y el mundo, obligando a inversionistas y autoridades a navegar con mayor prudencia en las próximas semanas.















Deja una respuesta