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Arroz con Leche, Rey de la Cocina Hogareña

Hay postres que no necesitan presentación porque se abren paso a través de los sentidos y ese es el caso del arroz con leche, un platillo que, con solo cuatro ingredientes básicos, es capaz de evocar los recuerdos más dulces de la infancia.

Del Medio Oriente a Nuestra Mesa

Aunque lo sentimos profundamente latinoamericano, el arroz con leche es un viajero incansable. Su origen se remonta a la antigua Asia, donde el arroz y la leche de coco o de vaca ya se mezclaban. Sin embargo, fueron los árabes quienes perfeccionaron la receta endulzándola y aromatizándola con canela y cítricos.

Durante la ocupación árabe en la península ibérica, el platillo se instaló en España. Siglos más tarde, con la llegada de los españoles a América, la receta cruzó el océano. En tierras americanas, el postre adoptó una personalidad única, adaptándose a los azúcares locales (como el piloncillo) y convirtiéndose en el postre conventual y casero por excelencia.

De hecho, ¿sabías que en el siglo XII el arroz con leche no era un postre popular, sino un platillo de élite? En la España medieval, el arroz y el azúcar refinado eran productos de lujo importados muy caros. Se le conocía como “manjar blanco” y solo se servía en los banquetes de reyes y nobles como símbolo de gran riqueza. ¡Quién diría que hoy es el postre más democrático del mundo!

La Receta Tradicional

Para lograr esa textura sedosa que no queda ni seca ni batida, el secreto está en respetar los tiempos y mimar el arroz con la cuchara.

Ingredientes:

1 taza de arroz blanco de grano corto o redondo (libera más almidón).

1 litro de leche entera.

1 raja de canela grande.

La cáscara de medio limón o media naranja (sin la parte blanca para que no amargue).

3/4 de taza de azúcar blanca (o al gusto).

1 cucharadita de esencia de vainilla.

Canela en polvo para espolvorear al final.

Opcional: 1/2 taza de pasitas.

Modo de Preparación

Hervir. En una olla mediana, coloca el arroz con 2 tazas de agua, la raja de canela y la cáscara de cítrico. Cocina a fuego medio hasta que el agua casi se haya consumido y el arroz esté tierno. Esto tomará de 10 a 15 minutos.

Agregar la leche: Retira la cáscara de limón o naranja. Vierte el litro de leche entera (de preferencia tibia o a temperatura ambiente) y baja el fuego al mínimo y mantenla así cerca de 20 minutos.

Cremosidad: Durante el proceso de cocción se debe mover suavemente con una cuchara de madera cada 4 o 5 minutos. Este movimiento constante es el que hace que el arroz suelte su almidón y espese la leche de forma natural.

Endulzar. Cuando veas que la mezcla ya tiene una consistencia ligeramente espesa, agrega el azúcar, la vainilla y las pasitas (si decidiste usarlas). Cocina por 10 minutos más sin dejar de mover, ya que el azúcar hace que se pegue fácilmente al fondo.

Reposo. Apaga el fuego cuando aún esté un poco más líquido de lo que te gustaría, ya que al enfriarse espesará bastante. Deja templar, sirve en tazones y decora con un toque generoso de canela en polvo.


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